Por : Efraín Astete Choque
Mollendo 13 septiembre 2026.- Manuel Arismendi Cárdenas fue un benefactor de la juventud deportiva mollendina. Dedicó a ella lo mejor de su tiempo, de sus días. Forjar campeones, fomentar la actividad física, fueron sus ideales.
Uno de los primeros pasos que puso en marcha para el logro de sus objetivos fue implementar un gimnasio, al cual llamó “Libertad”. Desde este impartió su prédica, hacer de Mollendo una ciudad atlética, una ciudad olímpica.
En su fortín llevó adelante su plan, enseñó a los jóvenes los secretos del levantamiento de potencia y del fisicoculturismo. Obtuvo con el primero, con sus pupilos, títulos nacionales e internacionales. A nivel de la región tuvo como rivales a los titanes del gimnasio “Dementones” de Arequipa, a quienes vencieron varias veces. En la cultura física, estado de belleza del cuerpo, formó una legión de seguidores de esta disciplina.
El gimnasio de Manuel, “Libertad”, seguía la corriente de “Dementones”, el de brindar sus instalaciones de manera gratuita o con pagos mínimos. Siguió esa filosofía, dar fuerza y salud sin interés de lucro. Convirtió a “Libertad” en un gimnasio para el pueblo.
Al gimnasio de Manuel asistían también deportistas de otras disciplinas: fútbol, vóleibol, básquetbol y natación. Buscando fuerza explosiva, fuerza de reacción y otras capacidades físicas.
Atendía a aquel que requería ejercitar sus músculos como medio de terapia ante problemas diarios que acontecen. Tenía paciencia, psicología para devolver el ánimo a los que padecían depresiones pasajeras. Ejercicios y buena charla, ofrecía.
El gimnasio “Libertad” estuvo ubicado varios años en los ambientes de un viejo hotel de madera que permitía una vista maravillosa del mar, las playas. En otras temporadas llevó sus equipos a la calle Blondell, local de la Sociedad de Artesanos, a unos metros de la plaza Bolognesi.
Inculcó el amor a las pesas y al fisicoculturismo a cientos de cientos de mollendinos, inculcó la práctica de la actividad física variada y los deportes. Inculcó la vocación de llevar una vida sana, exenta de vicios. Enseñó con la palabra y el ejemplo.
Se tituló de profesor de educación física en 1993, en el I.S. Jorge Basadre, fue uno de los más brillantes alumnos de su promoción. Fundó el club de básquetbol de esta alma máter, lo hizo participar en los torneos de la liga porteña; ofició de delegado, entrenador y jugador.
En sus ratos libres practicaba la lectura, esta afición le inspiró a crear cuentos, lo tornó en espontáneo literato. Manuel, por su cultura exquisita, podía conversar de múltiples temas, a profundidad.
Vivió Manuel Arismendi Cárdenas para engrandecer a Mollendo, para darle lauros, para hacer vigorosa y feliz a su juventud.






